Hola habitantes de La Otra Acera, solemos quejarnos y con razón y sobre todo en este país que son pocos los personajes famosos que declaran su homosexualidad tranquilamente, pero también debemos entender que quizá en la época actual las cosas son más fáciles (o eso creemos) pero en épocas pasadas, en esa época oscura de nuestra historia, donde imperaban las leyes de vagos y maleantes y de peligrosidad social y miles de homosexuales terminaron con sus huesos en las cárceles, era todo un atrevimiento demostrar tal valentía. Pero aun y así, y a costa de poner en peligro su integridad física, fueron varios los que no renunciaron a enseñar al mundo que no tenían nada de lo que esconderse, porque no habían hecho nada malo, dijera lo que dijera una ley que consideraba a los homosexuales “un peligro para la sociedad”

Y hoy me gustaría hablaros de dos cantantes los cuales tuvieron en común, que ambos eran homosexuales en una época que solo por el hecho de serlo te podían hasta matar (y ahora es cuando decis, pues no han cambiado tanto los tiempos) los dos tuvieron que soportar palizas y humillaciones al grito de “muerte a los maricones”, los dos tuvieron que huir de sus ciudades porque gentuza impresentable e indecente consideraba que no tenías derecho a vivir en tu casa simplemente por amar de manera diferente a lo que ellos consideraban “normal”, y los dos nos dieron algunas de las mejores canciones de la historia de la música de nuestro país, hoy voy a hablaros de Miguel de Molina y José de Aguilar.

El cantante de copla Miguel de Molina,cuyo nombre real era Miguel Frias de Molina, nació en Malaga el 10 de abril de 1908, en 1931 decide dedicarse al arte de la copla. Triunfa en Madrid, pero es en Valencia donde obtiene sus mayores éxitos, popularizando números como “El día que nací yo”, “Triniá”,”La bien pagá” y Ojos verdes. Fueron años de gloria y triunfo, pero llegó la guerra civil y todo cambió, el franquismo cambió la sociedad española y las vidas de muchísimas personas entre ellas la de Miguel de Molina.

Aunque el era un valiente y con sus coplas se paseaba libremente sobre el escenario al compás del flamenco. No tenía miedo a su libertad insultante: gozaba de fama, belleza y arte, pero poseía tres condiciones que el franquismo no toleraba: era republicano, homosexual y amigo de Federico García Lorca. Y fue claro que fueron a por el desde el primer día. El que en la época de la Republica llegó a cobrar hasta 5.000 pesetas por función, tuvo que escuchar como un empresario franquista le ofrecía 500 pesetas por actuación, obligandole a aceptar o, de lo contrario, le acusará de su pasado republicano. Una noche, sus años de gloria en tierra española llegaron a su fin: tres desconocidos (aunque años más tarde pudo identificar a dos de sus agresores) lo apalearon, le desprendieron varias piezas dentales y le desfiguraron su cara mientras le gritaban «esto por rojo y maricón». Le prohibieron volver actuar en España y lo confinaron en Cáceres y Buñol.

Así que en 1942 se exilió a América, nunca volvió.

José de Aguilar, cuyo nombre real era José Jesús Apolinar de Aguilar Granados, nació en Tomelloso el 9 de enero de 1925, En 1942 se trasladó con su familia a Albacete donde  comenzó a cantar para la Orquesta de Albacete, obteniendo el premio en un concurso musical organizado por Radio Madrid y dirigido por el famoso locutor Bobby Deglané, lo que hubiera podido ser un inicio de carrera feliz se vio truncado porqué sufrió sistemáticas agresiones por su orientación sexual, siendo objeto en  numerosas ocasiones de las llamadas “cazas de maricones”, algunas veces por miembros de la Falange y otras de los soldados de la Base Aérea de los Llanos. Cuando tenía dieciocho años en una de esas palizas perdió parcialmente la visión en un ojo y en varias ocasiones le recomendaron abandonar Albacete, ante el riesgo de detención por las autoridades franquistas o la propia muerte. Terminó por abandonar la ciudad en 1945 junto a su familia . La huida le llevó de  Albacete a Torre del Mar (Málaga) al cual  dedicaría su gran single “Torre del Mar” a comienzos de los cincuenta se estableció en Madrid en busca de oportunidades en el mundo de la canción

En 1951 graba su primer disco con dos canciones que lo llevan a la fama: “María Cristina me quiere gobernar”  y “Torito bravo” en 1952 puso la voz al primer himno del Real Madrid C.F durante la presidencia de Santiago Bernabéu, titulado ¡Hala Madrid! junto a treinta y dos músicos de la Orquesta Nacional de España dirigida por el Maestro Cisneros.

Curiosamente 20 años después en 1972 creó junto a Ángel Curras García el himno del Atlético de Madrid, compuesto por el propio José de Aguilar, “Yo me voy al Manzanares”.

Con el paso de los años su carrera fue decayendo poco a poco, aunque a mediados de los años 90 todavía podía vérsele actuar en un club a espaldas de la Gran Vía, un establecimiento muy concurrido por jubilados y nostálgicos de su voz.

falleció el 18 de abril del 2000 en Madrid.  

Y este ha sido nuestro pequeño homenaje en el “Mes del Orgullo” a dos cantantes que aparte de hacernos disfrutar de sus canciones y su voz, tuvieron que vivir su homosexualidad en una época que eso era pecado, peligroso y penado con cárcel.

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