Cuando comencé con este espacio mi idea era crear como un camino para que los que son principiantes puedan entender los términos (condiciones) y aplicarlos a sí mismos. Incluso para que vean las muchas variaciones dentro de este estilo de vida, su terminología y sus creencias. Este artículo no es en absoluto exhaustivo, simplemente un resumen de lo que podrían ser los nueve niveles de sumisión (y alguno más)

Dentro de la subcultura de S/M, se utilizan estas palabras «sumisa y esclava» para designar roles muy distintos. Cuando las sumisas dicen «quiero ser tu esclava», a veces sólo quieren decir que quieren ser atadas y azotadas. Muchos dominantes profesionales (generalmente no muy sinceros con sus clientes sumisos) tratan a sus clientes como «esclavos». En el otro extremo, hay gente que quiere ser sirviente a tiempo completo, y que realmente quieren existir únicamente para el uso, disfrute y conveniencia de su dominante. En medio de estos dos extremos existen un montón de matices.

El masoquista no sumiso (kinky sensualist)

No entra en la servidumbre, humillación o abandono del control; solamente le gusta el dolor o la sensualidad picante (juegos) en términos propios del masoquismo y para el placer directo del masoquista, (por ejemplo movido única o principalmente por su propia sensación corporal más que por ser usado para el disfrute sádico de su compañero)

No-esclavo, Pseudo-sumiso

No entra en el juego de la «esclavitud», pero le gusta jugar al rol de «sumisión», por ejemplo: Juegos de profesor de escuela, infantilismo, travestismo forzado. Por lo general dentro de la humillación, pero no de la servidumbre, incluso en el juego. Dicta la sesión en gran medida.

Esclavo de juego, Pseudo-sumiso

Le gusta jugar a ser un esclavo, le gusta sentirse subordinado e incluso puede en algunos casos gustarle sentirse usado para satisfacer el sadismo de su compañero; puede incluso servir al dominante en algunos sentidos, pero solo en los términos decididos por el esclavo. Dirige la sesión en gran medida, a menudo fetichista (por ejemplo los adoradores del pie)

Verdadero sumiso, No-Esclavo

Realmente cede el control (solo temporalmente y dentro de los límites convenidos) Pero alcanza su satisfacción en la sumisión a otros, más que sirviendo o siendo usados por el dominante. Usualmente se enciende con el suspense (no saber que va a hacer el amo), la vulnerabilidad y el ceder la responsabilidad. No dirige la sesión salvo en términos muy generales, pero busca su propio placer también (más que alcanzar el placer en el placer del dominante)

Verdadero sumiso que hace de esclavo

Realmente cede el control (temporalmente, solo durante sesiones y sin límites) y alcanza su satisfacción en servir / ser usado por su dominante pero solo con fines de diversión, normalmente eróticos. Puede no gustarle el dolor. Si le gusta, se enciende con el dolor de forma indirecta, por ejemplo: le gusta ser un objeto de su compañero sádico, y pone muy pocos límites o exigencias.

No comprometido a corto plazo pero más que semi-esclavo en el juego

Realmente cede el control (generalmente sin límites), quiere servir y ser usado por su dominante, quiere ofrecer servicios prácticos eróticos y no eróticos pero solo cuando está de humor. Puede incluso actuar como un esclavo a tiempo completo digamos que por unos días, pero puede abandonar en cualquier momento (o al final del tiempo acordado) Puede o no tener relaciones largas con el Amo de otro, pero, del mismo modo, el esclavo tiene la última palabra sobre cuando servirá.

Esclavo a media jornada pero verdadero

Tiene un compromiso adquirido en una relación Amo/esclavo y se considera como la propiedad del dominante en todo momento. Quiere obedecer y complacer a su Amo en todos los aspectos de su vida eróticos y no eróticos. Dedica la mayor parte del tiempo a otros compromisos (por ejemplo: trabajo) pero su Amo es lo primero en su tiempo libre.

Esclavo a jornada completa

Dentro de nada más que unos límites y exigencias amplios, el esclavo solo vive para el placer del dominante. El esclavo espera a cambio ser considerado como una estimada posesión, no muy diferente al ama de casa tradicional pero dentro del mundo de S/M la posición tiende a ser totalmente consensual, sobro todo en el caso del esclavo masculino. Dentro del mundo de S/M el acuerdo del esclavo a tiempo completo es establecido de una forma explícita, siendo consciente de la magnitud de esto, con mucha conciencia de los peligros posibles y de la magnitud de la cesión de poder y normalmente se asume más cuidadosamente y con acuerdos más claros y específicos que los adoptados en el matrimonio tradicional.

Esclavo total sin limites

Una fantasía ideal que probablemente no existe en la vida real (salvo en los cultos religiosos autoritarios y otras situaciones donde el consentimiento es inducido por el lavado de cerebro o la presión social o económica y así no es totalmente consensuado) Unos cuantos puristas de S/M insistirán en que no eres realmente un esclavo salvo que hagas todo lo que tu Amo desee, sin límites de ningún tipo. Me he encontrado alguna gente que dicen ser esclavos sin límites, pero dudo mucho que lo sean.

Hay tantos niveles como personas y como comenté al principio del artículo esto no es ni mucho menos un estudio exhaustivo, de todas formas espero que estos nueve niveles de sumisión te ayuden a entender que dentro de este juego o forma de vida, existen casi tantas prácticas y límites como parejas.

Basado un artículo de Diane Vera

Domina Ene

Soy la invitada especial de este proyecto, el lado oscuro de #LOA, la dómina neófita, la que os contará el lado salvaje de la sexualidad, los juegos más criticados y los mas secretos. Sígueme en este lado de la cama.
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